Por qué la nutrición cambia todo en la rehab

Durante la rehabilitación, el cuerpo necesita materiales para reparar tejidos dañados, mantener la masa muscular y sostener el sistema inmune. Sin los nutrientes adecuados, el proceso de recuperación se ralentiza significativamente.

Rehabilitarse sin atender la nutrición es como intentar construir una casa sin ladrillos.

Proteínas: el pilar de la recuperación

En fase de rehabilitación activa, se recomienda una ingesta de 1.6 a 2.2 g de proteína por kilo de peso corporal al día. Las fuentes de alta calidad incluyen carnes magras, huevos, lácteos y legumbres combinadas con cereales.

Carbohidratos: el combustible del movimiento

Incluso durante la rehabilitación, los carbohidratos son necesarios para proporcionar energía a las sesiones de fisioterapia y entrenamiento. Prioriza fuentes complejas como avena, arroz integral, batata y legumbres.

Micronutrientes clave

La vitamina C es esencial para la síntesis de colágeno. El zinc y el hierro apoyan la función inmune y la reparación tisular. El omega-3 tiene propiedades antiinflamatorias comprobadas en el contexto deportivo.

Hidratación: más importante de lo que crees

La deshidratación reduce la función muscular y aumenta la percepción del dolor. Mantén una ingesta adecuada de líquidos, especialmente antes y después de tus sesiones de rehabilitación.