El dolor crónico no es "el mismo dolor que dura más"
El dolor agudo es una señal de alerta: te avisa de que hay daño tisular. Pero cuando el dolor persiste más de 3 meses, el sistema nervioso central ha generado cambios que lo mantienen activo incluso cuando el tejido ya sanó. A eso lo llamamos sensibilización central.
Tener dolor crónico no significa que haya algo irreparablemente roto en tu cuerpo. Significa que tu sistema nervioso aprendió a amplificar las señales de dolor.
¿Cómo afecta tu vida cotidiana?
Las personas con dolor crónico tienen dos a tres veces más riesgo de desarrollar ansiedad y depresión. El dolor interrumpe el sueño, reduce la capacidad de concentración y limita las actividades sociales. Con el tiempo, muchas personas empiezan a definirse por su dolor.
Estrategias basadas en evidencia
Educación en neurociencia del dolor
Entender cómo funciona el dolor reduce el miedo y la catastrofización, lo que tiene un impacto directo en la intensidad percibida.
Movimiento progresivo
Contrario a la creencia popular, el movimiento —bien guiado— no empeora el dolor crónico. Al contrario, activa mecanismos de analgesia endógena y mejora la función.
Gestión del estrés y del sueño
El estrés amplifica el dolor. Técnicas de mindfulness, respiración y mejora del sueño son parte fundamental del tratamiento integral.
En Linking trabajamos diferente
No tratamos solo el síntoma. Trabajamos con vos para entender tu dolor, reducir el miedo al movimiento y recuperar tu vida. Porque merecés vivir sin que el dolor sea el protagonista.
